Las tortugas son animales asombrosos que pueden ser excelentes mascotas; quizás son un poco lentas pero lindas y fascinantes. Hay dos tipos de tortugas las de agua y las de tierra.
Antes de comprar una tortuga, es vital estar lo más informado posible acerca de cómo cuidar a una tortuga desde su juventud hasta su vejez, así como estar preparado para asumir la responsabilidad que implica ser dueño de una de ellas. Tener una tortuga es un compromiso para toda la vida, y debes saber qué es lo que tienes por delante para que puedas tomar la decisión correcta. El cuidado de una tortuga se basa en su vivienda, alimentación, salud y una buena higiene.
- Vivienda.
Ten en cuenta a la especie de tu tortuga para elegir el mejor habitat posible.
Tortugas terrestres: requieren tierra y cantidades pequeñas de agua. Las áreas cubiertas de maleza y el césped son una opción de vivienda que resultan útiles.
Tortugas de tierra tropicales:necesitan un ambiente más cálido. Deberás considerar la posibilidad de contar con calefacción adicional.
Tortugas acuáticas:necesitan la cantidad de agua suficiente y un poco de tierra.
Alimentación
- Tortugas al aire libre: comen prácticamente todo el follaje verde que sea seguro. Como pasto y las hierbas, tiras de col, lechuga romana , el brócoli y los tomates.
- Tortugas de interior:son más carnívoras, disfrutan los camarones de agua dulce, langostas, saltamontes, babosas, caracoles, etc.
Higiene
- Cambia parte del agua cada 7 días.
- Cambia el agua para tomar a diario.
- Saca las bolitas fecales diariamente.
- Retira la comida sobrante después de 2 días de servirla.
- Siempre lávate las manos después de manipular a la tortuga o limpiar el agua.